Anillo Vindio, Cuarta etapa. Refugio Vega de Ario - Posada de Valdeón. Picos de Europa.

Refugio de Vega de Ario a Posada de Valdeón, cuarta y última etapa del Anillo Vindio.

Describiremos la cuarta y última etapa del treking de cuatro días y tres noches que recorre el Macizo Occidental (El Cornión) de Picos de Europa denominado el "Anillo Vindio".  Dicho treking nos permite conocer tres de sus refugios guardados más significativos del macizo enclavados en vegas dignas de conocer por su verdor y la grandiosidad de las grandes alturas calizas que la rodean. como son los refugios de Vegabaño, Vegarredonda y Vega de Ario.
En esta  última etapa nos conduciremos desde  el refugio guardado de Vega de Ario hasta Posada de Valdeón bajando por la Canal de Trea, que nos ayudará con su vertiginoso descenso a llegar al camino junto al Río Cares (conocida como Ruta del Cares), cercanos a Puente Bolín. Desde aquí entre túneles excavados en la roca, con grandes aberturas para ver el río a nuestra izquierda, llegaremos al pueblo de Caín, y parajes como la Ermita de Corona y Mirador del Tombo. Desde este inigualable mirador la ruta discurre dejando a nuestra izquierda Cordiñanes de Valdeón para seguir por la pista hasta pueblo punto de partida hace cuadro días: Posada de Valdeón. 
La etapa posee un fuerte desnivel de bajada en la primera parte, ya que descenderemos la vertiginosa canal de Trea. A partir del puente de Bolín, la etapa discurre por buenas sendas, caminos y carreteras.


Curiosidades de la ruta:


La Ermita de Corona, historia y leyenda... 

La Ermita de Corona está enclavada en el monte que con el mismo nombre está situado a mitad de camino entre las localidades de Cordiñanes y de Caín. En este enclave cuenta la tradición que fue coronado Rey Don Pelayo, y como toda leyenda no deja de tener su fondo de razón.

Según Sánchez Albornoz en su volumen “Orígenes de la Nación Española” en el año 718, siendo Balí Al-Hurr, Pelayo, espatario del Rey Rodrigo e hijo del Duque Fáfila, huyó de Córdoba y regresó al Norte donde al no prestar su consentimiento a la boda del Gobernador bereber Munuza con su hermana y perseguido por este, hubo de refugiarse en los abruptos Valles de los Picos de Europa donde alentó a sus moradores a la rebelión frente al invasor siendo proclamado líder en los Concejos de Ponga, Sajambre, Valdeón, Áliva y Onís.

Contra esta sublevación se dirigió Alkama en el año 722 dando lugar a la batalla de Covadonga. Los Picos de Europa y en especial Valdeón, volvían a ser al igual que en época Romana el último reducto de una rebelión contra los invasores fundada en el sentido de la libertad de sus pobladores y en su abrupta orografía de muy difícil sometimiento.

Otra leyenda existente afirma que en el año 1580 el Valle de Valdeón padecía una sequía “pertinaz”, y fueron las gentes de este Valle las que le pidieron agua a esta Virgen de Corona que concedió la llegada de la ansiada lluvia, de ahí que cada año el 8 de septiembre se celebre la festividad de la Virgen de Corona consistente en sacarla en procesión el último domingo del mes de agosto para trasladarla a una de las dos Parroquias del Concejo.

Si el año es par será acogida por la Parroquia de Santa Eulalia en Posada y si el año es impar se albergará en la parroquia de San Pedro en Soto.


El pueblo de Caín en el Valle de Valdeón...

Caín es uno de los pueblos referente del Valle de Valdeón y del propio Parque Nacional de los Picos de Europa. Situado a tan sólo 480 metros de altitud el pueblo de Caín es lugar de partida de numerosas rutas de senderismo, entre las que destaca la conocida Ruta del Cares. Su nombre significa dependiendo de su origen: brotar, surgir, pastizal de cabras, niebla o fuente.
El pueblo está rodeado de altas cumbres calizas, los antiguos cainejos (gentilicio de los oriundos de Caín) tenían fama de ser a la par grandes pastores y grandes escaladores. De este pueblo era precisamente el conocido como  “El Cainejo”, Gregorio Pérez Demaría, que ha pasado a la historia por la hazaña de conquistar el Naranjo de Bulnes en 1904 como compañero de cordada de D. Pedro Pidal, Marqués de Villaviciosa. 

El pueblo guarda la tipología de sus construcciones, piedra, madera, teja… Aunque aún existe y se puede visitar, pero ya sin moradores está el pueblo de Caín de Arriba, escondido entre montañas. En el pueblo el visitante encontrará la pequeña iglesia de Santo Tomás y uno de los molinos mejor conservados y protagonista de muchas fotografías por su enclave muy próximo al comienzo de la Ruta del Cares.


Caminando por la historia del Mirador del Tombo... 

Desde este mirador se puede disfrutar de una vista excepcional del Valle de Valdeón, del Macizo Central de Picos de Europa,  y  las cumbres más occidentales del grupo del Llambrión, fácilmente identificables por la interpretación panorámica con la que cuenta el mirador. También tiene buenas vistas hacia la zona de Pambuches en el Macizo Occidental y del pueblo de Cordiñanes.
Este mirador fue inaugurado el 10 de agosto de 1964 y dedicado a Julián Delgado Úbeda, presiedente durante dos décadas de la Federación Española de Montañismo y diseñador de casi todos los refugios de Picos de Europa. El mirador fue impulsado por Diego Mella Alfageme, quien fue presidente de la Federación Leonesa de Montaña.     
 

Nuestro recorrido...

         Iniciamos la cuarta y última etapa partiendo del refugio de Vega de Ario siguiendo un sendero que se dirige hacia el sur y pasa cerca de unas cabañas. Tras bordear el Jou de la Cistra se alcanza, siguiendo jitos y marcas de pintura amarilla, el Collado de las Cruces (Km 1,2; 1.572 m.). Aquí se inicia el vertiginoso descenso que deja a la izquierda un espolón rocoso y a nuestra derecha los Huertos del Rey, y que se adentra en la parte más dura de la canal. Tras pasar al lado de una oquedad en la roca -la cueva de Cuarroble-, atravesamos una brecha que pasa a la izquierda de una gran roca y llegamos al manantial conocido como Fuente del Peyu (nosotros bajamos la gran roca que forma la fuente por la derecha) Poco después se desciende entre los robles del monte de La Taberna, y en poco tiempo llegaremos a la senda del Cares, muy cercanos al Puente de Bolín (km 5; 446 m.).
        Una vez en la senda del Cares (PR-PNPE 3 Ruta del Cares), cruzaremos el puente para continuar por la margen izquierda del río hasta el puente de los rebecos, cuando volvemos a cruzar la margen derecha. No tardaremos en llegar a la desembocadura de la riega de Casielles, que desciende de la canal de Dobresengos. A partir de aquí pasaremos por una serie de túneles excavados en la roca, con grandes aberturas a nuestra izquierda por las que se puede contemplar el río.
        Una vez en la presa de derivación hidroeléctrica, por la que volveremos a cruzar el río, hay que continuar un corto trecho por la margen izquierda hasta volver a cruzar al otro lado del puente de los Pinteros. Nada más pasar este puente ya nos encontramos con las primeras casas del pueblo de Caín (Km7,2;465 m.). seguiremos de frente hasta llegar a la carretera que se dirige a Posada de Valdeón, justo a la altura de una bolera.
        Aquí tomamos la estrecha carretera que se dirige hacia Posada de Valdeón. Nada más salir del pueblo cruzaremos el puente Grande, para avanzar la la margen derecha del Río Cares. Luego transitaremos por una parte muy estrecha y, tras pasar los puentes sobre las riegas de la Jara y Moeño, llegaremos al puente Canceles, por el que cruzamos a la margen izquierda y arribaremos a la Majada de las Vegas y al Puente de Santiján (Km 7,7; 547m.) Aquí se nos presentan dos opciones: la primera es seguir por la carretera hasta alcanzar el famoso Chorco de los Lobos, y la segunda cruza el puente y por el camino de la margen derecha hasta alcanzar la majada y la ermita de Nuestra Señora de Corona. Nosotros optamos por este último itinerario, ya que nunca habíamos utilizado este recorrido y el Chorco de los Lobos, que aconsejamos visitar, ya lo teníamos visto de otra ocasión. Cruzaremos el puente y seguiremos una senda muy marcada por los senderistas que nos lleva por el margen izquierdo del Río Cares, pasando por varias construcciones hasta pasar por delante de la Ermita de Corona, que dejamos atrás por la misma senda, un poco más adelante, en Sesanes, volveremos a cruzar el Río Cares andando por su margen derecho y volveremos a salir a la carretera para unos metros después, a la altura de la fuente Sucho, volver a tomar la senda que pasado las indicaciones del desvío a la Vía Ferrata Valdeon abandonaremos para volver a pisar asfalto y en subida constante llegar al Mirador del Tombo (km 14,2; 830 m.) dedicado a Julián Delgado Úbeda.
        Después de contemplar el paisaje que nos brindan las cumbres más occidentales del grupo del Llambrión, fácilmente identificables por la interpretación panorámica con la que cuenta el mirador, continuamos por la carretera o por un sendero que sirve de atajo hasta la siguiente curva, donde da comienzo el camino del Bustio (km 14,6; 859 m.). Aquí podremos otra vez optar entre seguir la carretera, que, por la aldea de Cordiñanes, el Alto de la Ventaniella y el barrio de Los Llanos, va hacia Posada de Valdeón por el margen derecho del Río Cares, o seguir por el camino Bustio, que es la opción que escogemos nosotros, por la margen izquierda del río Cares, que nos lleva por un camino bien acondicionado con bancos, fuentes, y un mirador hasta un puente, por el que también podemos alcanzar Posada de Valdeón (km 16,200; 950 m.). 


 
Algunos datos de la ruta:

Distancia Total: 16,200 km.
Altura Mínima: 445 m. (Mapa IGN).
Altura Máxima: 1.614 m. (Mapa IGN).
Desnivel Positivo Acumulado: 562 metros aprox.
Desnivel Negativo Acumulado: 1.310 metros aprox.
Duración Total Estimada: 9:15 horas (con paradas).
Tiempo en movimiento: 6:15 horas.
Tipo de Marcha: Lineal.
Dificultad Técnica: Moderada (requiere buena preparación física).
 Señalización: Hitos en gran parte del recorrido, marcas amarillas y carteles de señalización.
Agua:  Hemos encontrado fuentes de agua en:  el Refugio de Vega de Ario; en la Canal de Trea la fuente El Peyu; junto al Puente Bolín; saliendo de Caín; sobre la carretera existen dos fuentes y otra en el camino del Bustio.
¡¡¡Ojo!!!: FUENTES: El Agua es un bien escaso en Picos de Europa. En este sector, no debemos confiarnos, pues salvo las fuentes de Caín, Caín de Arriba, Vegabaño, Vegarredonda y Ario, cabe la posibilidad de que alguna fuente no tenga caudal durante el verano.
Otras fuentes a tener en cuenta en las rutas descritas para el recorrido del Anillo Vindio son la de Vega Huerta al lado del refugio; La Fuentona en Cuesta Fría; La fuente situada pasada la Majada de la Bobias y en la Canal de Trea la fuente El Peyu.
¡¡¡Ojo!!!: Es importante disponer del equipamiento específico para la realización de la actividad en cada época del año, lo cual facilitará la gestión de los riesgos inherentes al medio. 
Adapta la ruta en función de tus capacidades físicas y técnicas y de tu equipamiento. 
 Inicio de la ruta: Refugio de Vega de Ario.

Bibliografía utilizada en nuestro recorrido y comentarios: "LOS ANILLOS DE PICOS DE EUROPA" editorial Desnivel y "EL CORNIÓN. Macizo Occidental de PICOS DE EUROPA. Ascensiones y travesías Circulares" de Alberto Boza. Ediciones Cordillera Cantábrica. Web valledevaldeon.es.


Mapa IGN "Ref. Vega de Ario - Posada de Valdeón".


Mapa 3D Google Earth "Ref. Vega de Ario - Posada de Valdeón".


Gráfica "Ref. Vega de Ario - Posada de Valdeón".




Descripción de la ruta en fotos:

Iniciamos la cuarta y última etapa partiendo del refugio de Vega de Ario siguiendo un sendero que se dirige hacia el sur y pasa junto a la fuente y cerca de unas cabañas por un sendero muy marcado.



Dejando las casas a la izquierda el sendero nos conduce por la derecha.





  Siguiendo jitos y marcas de pintura amarilla, iremos bordeando el Jou de la Cistra por su izquierda. 




Hasta llegar al Collado de Las Cruces. En este punto encontraremos unos jitos grandes y bien puestos que nos indican también el punto de inicio de subida hacia el Pico Jultayu que lo tenemos enfrente y dejaremos a nuestra derecha siguiendo marcas amarillas bajando hacia una valla visible desde el collado (Km 1,2; 1.572 m.).


Desde el collado bajamos siguiendo jitos y marcas amarillas hacia una valla.



 

El sendero está bien marcado y señalizado y nos lleva por el mejor camino entre rocas y camino un poco laberíntico hacia el inicio de la canal propiamente dicho, donde empezaremos el descenso más duro.


Arriba, en el centro de la imagen, El Jultayu.


Aquí se inicia el vertiginoso descenso que deja a la izquierda un espolón rocoso y a la derecha los Huertos del Rey y por encima, mirando desde las alturas, el Jultayu. El camino se adentra en la parte más dura de la canal.



Pasaremos al lado de una oquedad en la roca -la cueva de Cuarroble- que sirve de refugio y abrigo a pastores y ganado.




 Mas adelante atravesamos una brecha que pasa a la izquierda de una gran roca y llegamos al manantial conocido como Fuente del Peyu. Para bajar la roca que crea la fuente nosotros la bajamos por la derecha.


Seguimos bajando para alcanzar un bosque de robles que nos darán sombra en un día muy caluroso. De frente, como durante todo el descenso, el Macizo Central ( Los Urrieles) no dejan de fascinarnos y asombrarnos haciéndose más grandes a cada paso que damos.


     


      
Poco después se desciende entre los robles del monte de La Taberna, y en poco tiempo llegaremos a la senda del Cares, muy cercanos al Puente de Bolín (km 5; 446 m.).
       



 Una vez en la senda del Cares (PR-PNPE 3 Ruta del Cares), cruzaremos el Puente Bolín para continuar por la margen izquierda del río hasta el Puente de los Rebecos, cuando volvemos a cruzar la margen derecha. 


Vamos disfrutando de grandes vistas en este tramo de la ruta por la Senda del Cares. 


No tardaremos en llegar a la desembocadura de la riega de Casielles, que desciende de la canal de Dobresengos. A partir de aquí pasaremos por una serie de túneles excavados en la roca, con grandes aberturas a nuestra izquierda por las que se puede contemplar el río.



 Una vez en la presa de derivación hidroeléctrica, por la que volveremos a cruzar el río, hay que continuar un corto trecho por la margen izquierda hasta volver a cruzar al otro lado del puente de los Pinteros. 


Nada más pasar este puente ya nos encontramos con las primeras casas del pueblo de Caín. 


 Seguiremos de frente hasta llegar a la carretera que se dirige a Posada de Valdeón. 



Aquí tomamos la estrecha carretera que se dirige hacia Posada de Valdeón. Nada más salir del pueblo cruzaremos el puente Grande, para avanzar a la margen derecha del Río Cares. Luego transitaremos por una parte muy estrecha y, tras pasar los puentes sobre las riegas de la Jara y Moeño, llegaremos al puente Canceles y más adelante tras pasar el cartel que indica Monte Corona llegaremos al Puente de Santiján (Km 7,7; 547m.) 



Aquí se nos presentan dos pociones: la primera es seguir por la carretera hasta alcanzar el famoso Chorco de los Lobos, y la segunda cruza el puente y por el camino de la margen derecha alcanzar la majada y la ermita de Nuestra Señora de Corona.




Nosotros optamos por este último itinerario, ya que nunca habíamos utilizado este recorrido y el Chorco de los Lobos, que aconsejamos visitar, ya lo teníamos visto de otra ocasión. Cruzaremos el puente y seguiremos una senda muy marcada por los senderistas y marcas PR que nos lleva por el margen derecha del Río Cares.





 Dejamos atrás varias construcciones hasta pasar por delante de la Ermita de Corona, que dejamos atrás por la misma senda. 


Un poco más adelante, en Sesanes, volveremos a cruzar el Río Cares andando por su margen izquierdo.




 Un poco más adelante volveremos a salir a la carretera para unos metros después, a la altura de la fuente Sucho, volver a tomar la senda que pasado las indicaciones del desvío a la Vía Ferrata Valdeon abandonaremos para volver a pisar asfalto y en subida constante llegar al Mirador del Tombo (km 14,2; 830 m.)  dedicado a Julián Delgado Úbeda.




Llegamos al Mirador del Tombo (km 14,2; 830 m.)  dedicado a Julián Delgado Úbeda.
        Después de contemplar el paisaje que nos brindan las cumbres más occidentales del grupo del Llambrión, fácilmente identificables por la interpretación panorámica con la que cuenta el mirador. 




Continuamos por la carretera o por un sendero que sirve de atajo hasta la siguiente curva, donde da comienzo el camino del Bustio (km 14,6; 859 m.). Aquí podremos otra vez optar entre seguir la carretera, que, por la aldea de Cordiñanes, el Alto de la Ventaniella y el barrio de Los Llanos, va hacia Posada de Valdeón por el margen derecho del Río Cares, o seguir por el camino Bustio, que es lo que decidimos nosotros,  por la margen izquierda del Río Cares. El Camino del Bustio es un camino bien acondicionado con bancos, fuentes y un mirador hacia las cumbres más occidentales del grupo del Llambrión, fácilmente identificables por la interpretación panorámica con la que cuenta el mirador.  




Por la margen izquierda del río Cares, llegamos a un puente, por el que cruzándolo llegamos a Posada de Valdeón (km 16,5; 950 m.). 


En Posada de Valdeón ya sólo queda dirigirnos al aparcamiento frente al Centro de Interpretación donde comenzamos nuestra aventura.


 Os dejamos un vídeo de un pequeño tramo de la Canal de Trea.



Otras fotos de la ruta...

Comienzo Canal de Trea.


Canal de Trea.


Un pequeño respiro de sombra en un día caluroso en la Canal de Trea.


Canal de Trea.


El interior de un robre del bosque de La Taberna.


Rio Cares.








 

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